Tercero Medio
-¿Qué toca ahora? -pregunta Kevin.
-Álgebra Avanzada -respondo.
Nos miramos con caras de arrepentimiento por haber elegido supuesto electivo más difícil. Caminamos lentamente a la sala del 3ero B, contigua a la nuestra, donde se da el curso. A decir verdad, todos parecen tensos -no diría asustados- pero saben que se viene una clase difícil. Me siento bien atrás para que no me toque salir al pizarrón a hacer algún ejercicio. El profesor llega, y toda conversación existente finaliza -lo cual es muy extraño, a decir verdad-.
Pasan cuarenta minutos de la clase, y ya tengo la boca abierta al mirar adelante y ver la pizarra llena de equis elevadas a algo, partidas por trinomios irreductibles. Miro a algunos de mis compañeros y están igual. Algunos casi les da risa la cuestión. Por suerte entiendo (casi) todo lo que aparece escrito ahí; pero todavía me cuesta creer que la clase haya terminado y que sólo hayamos resuelto tres ejercicios en 90 minutos…
La semana pasada colapsé. Veía a Don Quijote ahí en mi escritorio diciéndome “Hola, soy un libro de la literatura clásica española, y debes leerme, no seas pajero”, y en la pantalla de mi computador una perfectamente diseñada portada de Google que replicaba “Ehm, hola! mejor busca ‘resumen don quijote‘, y estás listo!”. Ya cuando me creí esquizofrénico decidí leer el eterno libro, y, a decir verdad, lo encontré bastante bueno. Lo que me emputeció enojó fue que las preguntas de la prueba eran demasiado específicas, llámese relatar un hecho en particular, y no preguntas de proceso como creí que serían.
Tercero Medio me pilló desprevenido: las clenojoases se desvanecen rápidamente tras cada minuto, pero la estela que dejan son varias tareas, pruebas y controles. Parece que venía muy mal acostumbrado a segundo; pero la opción que tengo ahora de elegir mis clases hace que todo sea mucho más interesante. Me muevo de una sala a otra, disfrutando del cambio de aire, pero estoy seguro que en invierno me cagaré de frío. Al final simplemente pienso en todas las personas que sobrevivieron a tercero, sin signos claros de ninguna patología psicológica crónica como consecuencia, y me dan ganas de seguir echando pa’ adelante disfrutando las aventuras y desventuras que voy creando.
:O ta la rajaa!! igle yo estoi en las mismaas
esta muy bueno en blog! me entretube leyendo y cachando q estoy en las mismas, jajajj
A mi me esta sucediendo lo mismo que a ti!, con algebra. y el quijote, que a diferencia tuya, no lo estoy encontrando tan entretenido y se me hace eterno xD
pero a sobrevivir no mas, que ya nos queda poco para lo que es de verdad dificil.
Me gustó el post. Me recordó a cuando estaba en la media, y a que siempre, año tras año, uno sigue sintiéndose de la misma forma al enfrentar nuevos desafíos.
Saludos!
Notable. Tercero medio es difícil pero aún así no imposible para pasar. Por la cresta.